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Métodos de barrera

¿Pueden las barreras ayudar en la prevención del VIH?

¿por qué los métodos de barrera?

Los métodos de barrera son relativamente bajos en costo, de fácil acceso y juegan un papel importante en la prevención de embarazos y de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS). Las barreras físicas (como el diafragma, el condón, etc.) son efectivas para la prevención de embarazos y algunas de ellas para la prevención del VIH/ETS; las barreras químicas (espermicidas) previenen primordialmente el embarazo. Los métodos hormonales anticonceptivos (la pastilla, etc.) no se incluyen en ésta categoría de métodos de barrera. Durante siglos, la gente ha utilizado con éxito las barreras físicas.1 Desde el inicio de la epidemia del VIH el condón de látex para hombres ha sido el instrumento exclusivo para la prevención. Dos décadas mas tarde, se hace un llamado para crear una mayor selección de métodos de barrera para combatir el VIH. Dado el continuo incremento en las tasas de infección por VIH entre mujeres y entre hombres que tienen sexo con hombres (HSH),2,3 es necesario fortalecer los programas actuales para el uso del condón y crear otros métodos de barrera que optimicen el uso y las opciones en la prevención.

¿qué métodos están disponibles?

Actualmente, tanto el condón femenino (Reality) como el masculino son utilizados para prevenir VIH/ETS y embarazos no deseados.4,5 El condón femenino, hecho a base de plástico poliuretano, también es utilizado en las relaciones anales receptivas a pesar de no haber sido diseñado para ese propósito.6 La esponja, el diafragma y el capuchón cervical son a menudo utilizados con espermicidas y bloquean el cuello del útero para impedir la concepción. A pesar de que los estudios han demostrado que los métodos que bloquean el cuello del útero (cerviz) pueden a su vez prevenir algunas ETS7, no hay investigaciones que demuestren que previenen el VIH. Las barreras dentales son unas películas de látex utilizadas para en el sexo oral-anal y oral-vaginal. Los espermicidas (gelatinas, cremas, espumas o películas que se introducen en la vagina) asisten en la prevención de embarazos. Uno de los espermicidas más utilizados, el Nonoxynol 9 (N-9), recientemente se sometió a estudios para comprobar su efectividad respecto al VIH. Un estudio con trabajadoras sexuales en Tailandia, Sudáfrica, Costa de Marfil y Benin; asignó aleatoriamente quienes usarían 5.5 mg de N-9 y quienes usarían un placebo – la crema vaginal humectante “Replens.” Los resultados preliminares demostraron que hubo una mayor cantidad de nuevas infecciones entre el grupo que usó el N-9 que entre el grupo del placebo.8 En Agosto del 2000, el CDC hizo una recomendación en contra del uso de N-9 como único método para prevenir el VIH.9 Este mismo estudio documentó los efectos dañinos de una dosis relativamente alta de N-9 sobre la infección del VIH. El N-9 se utiliza como lubricante de condones en escalas mucho menores. El impacto de dosis en baja escala aún se desconoce.

¿por qué necesitamos métodos alternos al condón masculino?

Los condones masculinos son muy eficaces para prevenir VIH/ETS y embarazos. Generalmente lo que limita la efectividad de los condones son fallas por parte del usuario más que las del producto mismo. Por ejemplo, el colocarse el condón después de haber iniciado el contacto genital, el no desenrollarlo totalmente, ó el no usarlo en todo acto sexual son fallas. Algunos no usan condones porque les reduce la sensibilidad, otros los consideran un obstáculo para la intimidad. Los condones masculinos requieren de la negociación con el hombre para su uso. Las opciones controladas por mujeres o parejas receptoras pueden ser utilizadas en situaciones en las que la negociación del uso de condón se dificulta, como en las relaciones de abuso, donde las cuestiones económicas, como costo del condón, son un pretexto para no usarlo10 o cuando la pareja que penetra se rehusa a usarlo5. Los métodos de prevención del VIH/ETS controlados por la mujer ofrecen una forma de autopoder11 y son vitales dado el incremento de mujeres infectadas por la epidemia del VIH, especialmente en los países en vías de desarrollo. Finalmente, no existe un método de barrera que le permita a la mujer protegerse del VIH y al mismo tiempo poder embarazarse. El que se desarrolle un método que separe el control de la natalidad de la prevención de ETS es una consideración importante para muchas mujeres.2

¿cuáles son los obstáculos ?

Los métodos de barrera pueden ofrecer protección contra el VIH/ETS, sin embargo no son una alternativa para todo mundo. A pesar del bajo costo de algunos métodos, los precios de otros no son tan accesibles (como el de los condones femeninos). La mayoría de los métodos de barrera requieren ser aplicados antes de cada acto sexual, lo cual dificulta el uso constante. Es posible que no protejan en contra de aquellas ETS que se transmiten por medio del contacto con la piel como el herpes y el Virus del Papiloma Humano (VPH). Los productos que resultan complicados o que requieren de cierta limpieza o almacenamiento, se vuelven inaccesibles para algunas personas. Las barreras que se introducen en la vagina requieren de que la persona se familiarice con su cuerpo y sienta cómoda haciéndolo. Con el diafragma y el capuchón cervical es un médico quien debe tomar la medida adecuada para cada persona. Algunas personas son sensibles a ciertos químicos ó materiales, como quienes presentan alergias al latex. Estas limitaciones se están considerando para el desarrollo de nuevas barreras.

¿qué son los microbicidas?

Los microbicidas son barreras químicas de aplicación tópica para prevenir la transmisión del VIH/ETS que aún se encuentran en proceso de desarrollo y bajo pruebas de ensayo para asegurar su eficacia como método alterno. Quizá serán presentados en forma de gelatinas, cremas, espumas o películas para introducirse en la vagina o el recto. Las investigaciones se están enfocando en crear productos que destruyan o inmovilicen gérmenes o virus por medio de mecanismos como romper las membranas externas de las células de los patógenos, o proveer un recubrimiento a las paredes de la vagina o el recto, ó inhibir la inserción del VIH en las células, lo que previene la reproducción del mismo. Los estudios han demostrado que existe una demanda potencial de microbicidas a nivel nacional y mundial para las mujeres. Estudios realizados con mujeres y con HSH demostraron que hay personas dispuestas a participar en estudios clínicos para probar la eficacia de estos productos.

¿qué se está haciendo?

Actualmente, el condón masculino es el método de prevención más completo que existe. Deben continuar las campañas de prevención en las que se optimice el uso del condón mientras se consiguen otras alternativas. Las labores de prevención podrían ser más efectivas para ciertas poblaciones si se incluyera el tema del condón y del VIH en las campañas de prevención de embarazos y ETS. Algunas clínicas de ETS y de planificación familiar promueven con mucho éxito el uso del condón para prevenir el VIH/ETS. Se están investigando nuevos métodos de barrera como los diafragmas deshechables, alternativas de escudos cervicales, capuchones, esponjas y condones femeninos y masculinos. También se están desarrollando nuevos materiales incluyendo varias clases de plástico y silicón.2 De igual importancia es examinar el potencial para adaptar y probar productos ya existentes en la prevención del VIH; los cuales al ya haber sido aprobados por la FDA (Food and Drug Administration) no tendrían un proceso tan largo de pruebas.

¿cuáles son los próximos pasos?

Desarrollar métodos de barrera alternos debe ser la prioridad entre científicos públicos y privados. Con más de 50 microbicidas en vías de investigación quizá uno saldrá al mercado para el 2005. Los grupos que han sido claves en la lucha para despertar el interés y atención por los microbicidas deben continuar abogando por tener métodos de barrera accesibles. A pesar de que el gobierno Estadounidense incrementó los fondos destinados a los microbicidas, en el año fiscal 1998 el porcentaje para la investigación de éstos fue sólo del 1% del presupuesto de los Institutos Nacionales de Salud de Investigación de SIDA La solución para prevenir el SIDA y las ETS no es sencilla. La prevención requiere un trabajo continuo a muchos niveles incluyendo aumentar el acceso a los productos y desarrollar alternativas para la prevención y tratamientos más fuertes. Los métodos de barrera son una parte integral de estos métodos de prevención alternos y deben desarrollarse a su máxima capacidad.


¿quién lo dice? 1. Feldblum P, Joanis C. Modern barrier methods: effective contraception and disease prevention. Family Health International. 1994. 2. The Population Council and International Family Health. The case for microbicides: a global priority . 2000. 3. Microbicides: a new weapon against HIV. American Foundation for AIDS Research (AmFAR) Report. www.amfar.org . 4. Pinkerton SD, Abramson PR. Effectiveness of condoms in preventing HIV transmission . Social Science and Medicine. 1997;44:1303-1312. 5. Elias CJ, Coggins C. Female-controlled methods to prevent sexual transmission of HIV . AIDS. 1996;3:S43-51. 6. Gibson S, McFarland W, Wohlfeiler D, et al. Experiences of 100 men who have sex with men using the REALITY condom for anal sex . AIDS Education and Prevention. 1999;11:65-71. 7. Rosenberg MJ, Davidson AJ, Chen JH, et al. Barrier contraceptives and sexually transmitted diseases in women: a comparison of female-dependent methods and condoms . American Journal of Public Health. 1992; 82:669-674. 8. UNAIDS. Nonoxynol-9 not effective microbicide, trial shows. Search continues for effective product, UNAIDS chief says. UNAIDS Press Release, June 13, 2000. Gayle H. Dear Colleague. Centers for Disease Control and Prevention. August 4, 2000. 10. Abdool Karim Q, Abdool Karim SS, Soldan K, et al. Reducing the risk of HIV infection among South African sex workers: socioeconomic and gender barriers . American Journal of Public Health. 1995;85:1521-1525. 11. Gollub EL. The female condom: tool for women’s empowerment . American Journal of Public Health. 2000;90:1377-1381. 12. Heise L. Topical microbicides: new hope for STI/HIV prevention. Center for Health and Gender Equity (CHANGE). Takoma Park, MD. 13. Darroch JE, Frost JJ. Women’s interest in vaginal microbicides . Family Planning Perspectives. 1999;31:16-23 14. Hammet TR, Mason TH, Joanis CL, et al. Acceptability of formulations and application methods for vaginal microbicides among drug-involved women: results of product trials in three cities . Sexually Transmitted Diseases. 2000;27:119-126. 15. Gross M, Buchbinder SP, Celum C, et al. Rectal microbicides for U.S. gay men: are clinical trials needed? Are they feasible? Sexually Transmitted Diseases. 1998;39:55-61. 16. Kamb ML, Fishbein M, Douglas JM Jr, et al. Efficacy of risk-reduction counseling to prevent human immunodeficiency virus and sexually transmitted diseases: a randomized controlled trial. Project RESPECT Study Group . Journal of the American Medical Association. 1998;280:1161-1167. 17. Harrison PF. A new model for collaboration: the alliance for microbicide development . International Journal of Gynecology and Obstetrics. 1999;67:S39-S53.


Preparado por Beth Freedman, MPH, Nancy Padian, PhD, CAPS/ARI Traducción: Romy Benard-Rodríguez, Revisión: Maricarmen Arjona, CAPS Abril 2001. Fact Sheet #39S

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Condones

¿Cuál es el papel de los condones masculinos en la prevención del VIH?

revisado 5/05

¿funcionan los condones?

Sí. El condón es una de las únicas herramientas ampliamente disponibles y altamente eficaz para la prevención del VIH en los EE.UU.1 Cuando se usan correcta y habitualmente, los condones masculinos de látex pueden reducir en un 80-90% el riesgo de embarazo y de muchas infecciones de transmisión sexual (ITS), incluyendo el VIH.1-6 Los condones masculino y femenino son el único método anticonceptivo que disminuye el riesgo tanto de las ITS como del embarazo. Cuando el condón masculino se coloca en el pene antes de cualquier contacto sexual, se evita el contacto directo con el semen, las llagas en el pene y las secreciones del pene y de la vagina; de forma que los condones pueden reducir eficazmente el contagio de la gonorrea, la tricomonosis, la clamidia, la hepatitis B, el VIH y otras ITS transmitidas por las secreciones genitales.1-6 Debido a que el condón solamente cubre el pene, ofrece menos protección contra las ITS transmitidas principalmente por el contacto de piel contra piel, tales como el herpes genital, la sífilis, los chancroides y las verrugas genitales. La abstinencia, la monogamia mutua entre parejas no infectadas, la limitación del número de parejas sexuales y el uso correcto y habitual del condón durante el coito son todos elementos esenciales para disminuir la propagación del VIH/ITS.7 Gran parte de la eficacia del condón depende del nivel de destreza y experiencia del usuario. La educación, consejería y capacitación en habilidades de negociación entre parejas pueden aumentar en gran medida la capacidad de la persona de usar el condón correcta y habitualmente.2

¿cuáles son las ventajas?

Accesibilidad. El uso del condón no requiere examen médico, receta o prueba. Los condones se pueden comprar en farmacias, tiendas, máquinas dispensadoras, gasolineras, bares y en internet. Muchas clínicas para ITS y VIH también los distribuyen gratis. Acto sexual más placentero. El uso del condón puede retrasar la eyaculación precoz. Los condones lubricados pueden facilitar y aumentar el placer del coito para las mujeres. Los condones evitan “mojar las sábanas” con el goteo de semen después del sexo y también reducen la ansiedad y el miedo a un embarazo o ITS de forma que la pareja disfrute más del sexo. Protección de la fertilidad. Algunas ITS pueden afectar la capacidad de las mujeres para embarazarse; los condones protegen contra ciertas ITS y por ende reducen el riesgo a la infertilidad.8

¿cuáles son las desventajas?

Falta de cooperación. Sin la cooperación del varón el uso del condón puede ser imposible, pues las mujeres no pueden controlar el uso del condón directamente. Problemas físicos. Muchos hombres y sus parejas se quejan de que los condones reducen la sensibilidad. El uso correcto del condón requiere de un pene erecto. Algunos hombres no pueden mantener una erección duradera, lo cual dificulta el uso del condón. Probar diferentes clases de condones (más delgados) y usar lubricantes a base de agua puede ayudar a aumentar la sensación. Vergüenza. Algunos hombres y mujeres pueden sentir vergüenza de comprar condones o de adquirirlos gratuitamente de una clínica. Otros pueden sentir pena al sugerir o iniciar el uso de condones porque perciben que esto implicaría falta de confianza o de intimidad.9

¿cómo se usan?

Los mensajes más importantes sobre el uso del condón son muy sencillos: 1) Use un condón nuevo en cada coito si existe riesgo de embarazo o de ITS. 2) Antes de la penetración, desenrolle el condón cubriendo el pene erecto hasta su base y póngaselo antes de que el pene entre en contacto con la vagina o el ano de su pareja. 3) Después de eyacular (con el pene todavía erecto), sostenga el borde del condón contra la base del pene mientras se retira de la vagina o ano.2,10 Aun con la capacitación adecuada y con acceso a los condones, las personas no siempre van a usarlos a la perfección. En la vida real, uno se puede enamorar, cometer errores, alcoholizarse o simplemente decidir no usarlos. El tener relaciones sexuales bajo los efectos del alcohol u otras drogas aumenta grandemente la posibilidad de no usar condones, de usarlos mal o de que fallen.11

¿cuáles son las preocupaciones?

Información y distribución de condones en las escuelas. Aunque las escuelas pueden ser una fuente importante de información sobre el VIH/ITS12, sólo el 2% de las escuelas públicas cuentan con centros de salud en sus instalaciones y sólo el 28% de ellas ponen condones a disposición de los estudiantes13. En el año 2000, hubo 9.1 millones de nuevos casos de ITS entre jóvenes de 15 a 24 años de edad, siendo éstos casi la mitad de todos los casos nuevos de ITS en EE.UU.14 El 47% de los estudiantes de preparatoria (high school) en los EE.UU. han tenido coito.15 Ruptura y deslizamiento (falla del condón). La calidad del condón ha mejorado16 y para la mayoría de los usuarios el deslizamiento del condón es relativamente raro. Cerca del 4% de los condones se rompen o se deslizan,2 pero algunas personas reportan tasas más altas. En un estudio, hombres gay desempleados que reportaron consumo de anfetaminas o de mucho alcohol fueron más susceptibles a reportar fallas de condones; los que usaron condones con frecuencia y usaron lubricante reportaron menos fallas.11 La consejería y orientación sobre el uso del condón puede reducir notablemente la falla del condón.2 Eficacia del N-9. Por lo general, los condones lubricados con el espermicida nonoxinol-9 (N-9) cuestan más, no poseen ventajas comprobadas de protección sobre los condones sin N-9, tienen una vida en anaquel más limitada y pueden ser dañinos si se usan en exceso. Varios fabricantes han descontinuado los condones con N-9.2,16

¿qué funciona?

Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades en EE.UU. han documentado la eficacia de los siguientes programas, que se están duplicando en todo el país.17 Capacitar para la negociación y el uso condón. El Proyecto SISTA ofrece capacitación sobre destrezas sociales para mujeres afroamericanas con el fin de incrementar su confianza y uso del condón. Las mujeres aprenden cómo ser proactivas en la relación sexual y cómo usar el condón correctamente, al tiempo que comentan aspectos culturales y de género que influyen en la negociación sobre el uso del condón. Los participantes reportaron mayor uso de condón.18 Cambiar las normas comunitarias. El Proyecto Mpowerment es un programa comunitario diseñado por y para hombres jóvenes gay para aumentar el apoyo entre pares y la aceptación del sexo más seguro. Grupos liderados por jóvenes usan un enfoque positivo sobre el sexo y la homosexualidad para enseñar a sus pares cómo negociar y usar el condón, capacitándolos y motivándolos para que hagan campañas informales con sus amigos. Los participantes reportaron una disminución del sexo anal sin protección.19 Combinar la prevención del VIH, ITS y embarazos no deseados. El programa VOICES/ VOCES fue implementado en una clínica de ITS y se dirige a la población heterosexual afroamericana y latina empleando videos específicos a cada cultura y promoviendo el desarrollo de destrezas que aumenten la negociación y el uso del condón. Esta programa es bilingüe e incluye educación sobre los diferentes tipos de condones y su distribución. Los participantes reportaron mayor uso de condón y menor repetición de ITS.20

¿qué queda por hacer?

Se necesita mejorar la comercialización y la accesibilidad de los condones en EE.UU. Aunque en la última década el uso del condón ha aumentado, todavía hay tasas altas inaceptables de ITS entre adolescentes y adultos jóvenes sexualmente activos y entre hombres gay; dos grupos que tienen también un riesgo alto de contraer el VIH. Se necesitan nuevas formas de promover el condón, idealmente antes de la iniciación sexual. A fin de que los adolescentes los usen, los condones deben ser accesibles en forma fácil y anónima, ampliamente disponibles y a bajo precio. La distribución de condones gratis también puede contribuir a un uso mayor.21 Para lograr una prevención eficaz del VIH, todas las personas necesitan información correcta y completa sobre las diferentes opciones de prevención. No obstante, el énfasis debe modificarse según el grupo. Por ejemplo, si bien la gente joven que no es sexualmente activa necesita información y acceso a los condones, la prioridad debe ser la promoción de la abstinencia y el retraso de la iniciación sexual. Cuando el objetivo sean personas en alto riesgo de adquirir el VIH, se debe priorizar el uso correcto y habitual del condón junto con la omisión de comportamientos y parejas de alto riesgo.7 ¿Son infalibles los condones? No. Tampoco lo son el cinturón o el casco de seguridad, la promesa de abstinencia o las vacunas. Sin embargo, en la vida real, manejamos al trabajo, vacunamos a los niños y esperamos concluir cada día ilesos. Ninguna estrategia de salud pública puede garantizar la protección perfecta. Realmente no se trata de saber si los condones son eficaces al 100%, sino cómo maximizar el beneficio del condón y otros métodos para reducir el riesgo de enfermedad.


Says who?

1. Scientific evidence on condom effectiveness for STD prevention. Report from the NIAID. July 2001. 2. Warner L, Hatcher RA, Steiner MJ. Male Condoms. In: Hatcher RA, Trussel J, Stewart F, et al, editors. Contraceptive Technology. New York: Ardent Media Inc. 2004:331-353. 3. Holmes KK, Levine R, Weaver M. Effectiveness of condoms in preventing sexually transmitted infections. Bulletin of the World Health Organization. 2004;82:454-461. 4. Weller S, Davis K. Condom effectiveness in reducing heterosexual HIV transmission. Cochrane Database Systematic Review. 2002;(1):CD003255. 5. Hearst N, Chen S. Condom promotion for AIDS prevention in the developing world: is it working? Studies in Family Planning. 2004;35:39-47. 6. CDC. Male latex condoms and STDs. 7. Halperin DT, Steiner MJ, Cassell MM, et al. The time has come for common ground on preventing sexual transmission of HIV. Lancet. 2004;364:1913-1915. 8. Ness RB, Randall H, Richter HE, et al. Condom use and the risk of recurrent pelvic inflammatory disease, chronic pelvic pain, or infertility following an episode of pelvic inflammatory disease. American Journal of Public Health. 2004;94:1327-1329. 9. Miller LC, Murphy ST, Clark LF, et al. Hierarchical messages for introducing multiple HIV prevention options: promise and pitfalls. AIDS Education and Prevention. 2004;16:509-25. 10. ASHA. The right way to use a male condom. 1/30/05. 11. Stone E, Heagerty P, Vittinghoff E, et al. Correlates of condom failure in a sexually active cohort of men who have sex with men. Journ al of AIDS. 1999;20:495-501. 12. McElderry DH, Omar HA. Sex education in the schools: what role does it play? International Journal of Adolescent Medical Health. 2003;15:3-9. 13. Santelli JS, Nystrom RJ, Brindis C, et al. Reproductive health in school-based health centers: findings from the 1998-99 census of school-based health centers. Journal of Adolescent Health. 2003;32:443-451. 14. Weinstock H, Berman S, Cates W. Sexually transmitted diseases among American youth: incidence and prevalence estimates, 2000. Perspectives in Sexual and Reproductive Health. 2004;36:6-10. 15. Youth risk behavior surveillance–US, 2003. Morbidity and Mortality Weekly Report. 2004;53:1-98. 16. Condoms: extra protection. Consumer Reports. Feb 2005. 17. https://www.cdc.gov/hiv/effective-interventions/index.html 18. DiClemente RJ, Wingood GM. A randomized controlled trial of an HIV sexual risk reduction intervention for young African-American women. Journal of the American Medical Association. 1995;274:271-276. 19. Kegeles SM, Hays RB, Pollack LM, et al. Mobilizing young gay and bisexual men for HIV prevention: a two-community study. AIDS. 1999;13: 1753–1762. 20. O’Donnell CR, O’Donnell L, San Doval A, et al. Reductions in STD infections subsequent to an STD clinic visit: using video-based patient education to supplement provider interactions. Sexually Transmitted Diseases. 1998;25:161–168. 21. Cohen DA, Farley TA. Social marketing of condoms is great, but we need more free condoms. The Lancet. 2004;364:13. Preparado por Markus Steiner PhD* y Pamela DeCarlo** *Family Health International, **CAPS Mayo 2005. Fact Sheet #2SR

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Revelación del estatus de VIH

¿Cuál es el efecto de la revelación del estatus de VIH en la prevención del VIH?

¿por qué es importante en el VIH?

La revelación de la condición de ser VIH+ es un asunto complejo, delicado y muy personal. Se trata de hablar sobre una enfermedad estigmatizada, transmisible y potencialmente mortal. Las decisiones al respecto no sólo son personales sino que varían según la edad, la situación, el contexto y la pareja, y pueden cambiar durante el transcurso del tiempo y según las experiencias de la persona. Históricamente, los mensajes de salud pública han exhortado la revelación del estatus de VIH a toda pareja sexual y de drogas. En la realidad, algunas personas VIH+ tal vez prefieran no revelar su estatus por varios motivos: temor al rechazo o daño, sentimientos de culpabilidad, el deseo de mantenerlo en secreto, creer que al protegerse durante el acto sexual ya no es necesario revelarla, fatalismo, la percepción de normas comunitarias en contra de la revelación y creer que los otros tienen la responsabilidad de protegerse.1 Esta hoja se centra en la revelación del estatus de VIH dentro del contexto sexual. Comentar y revelar el estatus de VIH es una vía de doble sentido. Ya sea correcto o no, la mayoría de las personas creen que cuando una persona se sabe VIH+ entonces le incumbe informar a su pareja, y a los consejeros se les anima a ayudarles en este proceso. Además, en algunas áreas las leyes requieren la revelación del estatus de VIH+ antes de iniciar el contacto sexual.2 Sin embargo, ambos integrantes de la pareja deben compartir la responsabilidad de conocer su propia condición, de revelarla cuando lo estimen importante y de preguntar a su pareja sobre la condición del otro si desean enterarse. La mayoría de las personas VIH+ revelan su estatus a algunas pero no a todas sus parejas, amistades y familiares. Generalmente, entre más tiempo se viva con el VIH, más fácil se hace aceptar y revelar dicha estatus. La revelación del estatus de VIH a parejas sexuales es más común en las relaciones románticas de largo plazo que en las casuales (aventuras de una noche, parejas anónimas, sesiones grupales, etc.).3 La revelación también varía según la percepción del estatus de VIH de las parejas, el nivel de riesgo de VIH de los actos sexuales, el sentido de responsabilidad de proteger a las parejas (responsabilidad personal vs. compartida) y el consumo de alcohol o drogas.

¿afecta las relaciones sexuales?

La relación entre la revelación del estatus de VIH, las conductas sexuales de riesgo y la posible transmisión del VIH varía. Las investigaciones presentan un cuadro mixto al respecto.4 Algunos estudios han encontrado que el aumento de la revelación del estatus de VIH se asocia con una reducción de conductas sexuales riesgosas.5 Otros indican que no siempre produce cambios en la conducta riesgosa.6 Incluso en casos de revelación del estatus de VIH, el sexo sin protección ocurre a veces. Algunas personas practican el sexo más seguro sin mencionar el estatus de VIH.7 La revelación del estatus de VIH puede brindar beneficios psicológicos. Un estudio entre consumidores de drogas inyectables VIH+ que revelaron su estatus encontró que sintieron mayor intimidad con sus parejas y reafirmación de su sentido de sí mismos.8 Muchas personas VIH+ que revelan su estatus notan que disminuye su ansiedad sobre la transmisión, lo cual les permite sentirse más tranquilas y relajadas durante el acto sexual. Para muchos es delicado escoger el momento de la revelación del estatus de VIH. Si no se hace oportunamente, la revelación puede ser más difícil con el paso de tiempo, pudiendo así trastornar la relación si la pareja recién informada se sintiera traicionada por la demora. Las personas VIH+ que han planeado la revelación del estatus y mantienen una estrategia congruente son menos propensas a tener conductas sexuales riesgosas que quienes no revelan su estatus o tienen estrategias incongruentes.5

¿afecta las relaciones sociales?

Sí. La revelación del estatus de VIH a los seres queridos puede aumentar el apoyo que reciben las personas VIH+. Un estudio entre hombres latinos homosexuales encontró que la revelación del estatus de VIH se vinculaba a mayor calidad de apoyo social, mayor auto estima y menores niveles de depresión.9 La revelación del estatus de VIH también puede llevar a apoyo que facilite el inicio y el apego de tratamiento y medicamentos contra el VIH.10,11 A veces la revelación del estatus de VIH+ produce rechazo, discriminación o violencia. Informar a ciertas personas también puede resultar más pesado que benéfico. Un estudio encontró que era más frecuente informar a los amigos y recibir su apoyo en comparación con los familiares. Entre los familiares, se informó a más madres y hermanas que a padres y hermanos; y se percibió que las mujeres les brindaron más apoyo que otros miembros de la familia.12

¿cuáles son las polémicas al respecto?

Existe un debate en torno a si las parejas tienen derecho a saber si su pareja es VIH+, lo cual les permitiría tomar una decisión plenamente informada sobre qué actividades sexuales realizar. Algunas personas VIH+ creen que si sólo tienen relaciones sexuales protegidas, no hay necesidad de revelar su condición, especialmente con las parejas casuales, y que fomentar la revelación del estatus de VIH sólo sirve para aumentar el estigma contra la gente VIH+. Estos temas pueden complicarse debido a normas complejas sobre los papeles de género y a leyes locales—en EE.UU. las leyes de 23 estados criminalizan la participación en ciertas conductas de riesgo sin revelación previa la condición de VIH.2 Las personas pueden usar la revelación del estatus de VIH para limitarse a elegir parejas de su misma estatus, ya sea ésta VIH+ o VIH- (proceso conocido también como seroselección). El éxito de la seroselección como estrategia de prevención depende de la revelación del estatus de VIH sincera y precisa de ambos integrantes de la pareja sexual.13 Aunque alguien tuviera disposición por revelar el estatus del VIH, es posible que no tenga conciencia sobre su situación.14 Por ejemplo, algunas personas que se consideran VIH- pueden estar en la etapa aguda de infección por VIH (las semanas o meses iniciales de la adquisición del VIH). Durante este lapso, el cuerpo todavía no produce una respuesta detectable a los anticuerpos, pudiendo el individuo obtener un resultado negativo de la prueba estándar del VIH. Lo preocupante es que durante esta etapa de la infección cuando hay relaciones sexuales sin protección, es mucho más fácil transmitir el virus que en cualquier otro momento.15

¿qué se está haciendo al respecto?

Muchos expertos creen que la revelación del estatus de VIH+ ayuda a impedir la transmisión del VIH y amplía el apoyo social para los individuos VIH+. Esto ha generado el diseño de programas que promueven la revelación del estatus de VIH y buscan hacer de ésta una experiencia constructiva. La mayoría de los programas que apoyan la revelación del estatus de VIH están integrados en los servicios generales de prevención y bienestar para personas VIH+. Los programas pueden incluir conversaciones sobre los beneficios de revelar su estatus, el mejor momento para hacerlo y a quiénes. Los programas deben incluir practicar las habilidades para hablar sobre la condición de VIH en el contexto de la negociación sexual y de las citas románticas. El Healthy Living Project es una intervención conductual cognitiva de 15 sesiones individuales que ayuda a personas VIH+ a afrontar los retos de convivir con el VIH. Aborda temas como: el estrés, maneras para afrontar y adaptarse a la realidad, conductas más protegidas (incluyendo revelación a parejas) y prácticas relacionadas con la salud. Los participantes reportaron menos actos sexuales desprotegidos con personas VIH- o cuya condición de VIH desconocían.16 Healthy Relationships es un programa de 5 sesiones en grupos pequeños para aumentar las habilidades de las personas VIH+ y es una intervencion seleccionada por el CDC como parte de Dissemination of Effective Interventions (DEBI). Su propósito es reducir el estrés de los participantes con respecto a las conductas sexuales más seguras y a la revelación del estatus de VIH a sus familiares, amistades y parejas sexuales. Los participantes reportaron considerablemente menos sexo sin protección y mayor uso de condones en las sesiones de seguimiento.17 Otros métodos relacionados con la revelación del estatus de VIH han buscado estimular tanto a las personas VIH+ como a las VIH- a evitar hacer suposiciones sobre la condición de VIH de su pareja, a hacerse la prueba del VIH, a revelar su propia estatus de VIH y a protegerse en sus relaciones sexuales con toda pareja. El Departamento de Salud Pública de San Francisco, CA creó la Disclosure Initiative, una campaña de mercadeo social para normalizar la revelación del estatus de VIH para hombres VIH+ y VIH-.18

¿qué queda por hacer?

Necesitamos normalizar y facilitar discusiones cómodas sobre el VIH para que no sea tan difícil revelar la condición de ser VIH+. Entre más conversaciones tengamos sobre el VIH y más personas que revelen ser VIH+, menor será el estigma. La revelación del estatus de VIH es una vía de doble sentido. Esto significa que ambos participantes del encuentro sexual deben afrontar el tema. Muchas personas que viven con el VIH son más felices en sus relaciones (a largo y a corto plazo) cuando su condición de VIH es conocida por sus parejas. No existe una respuesta o normativa sencilla con respecto a la revelación del estatus de VIH. Los profesionales médicos, consejeros y programas deben ser sensibles a su complejidad y entender que ésta no es lo mejor para todas las personas en todos los contextos. Sin embargo, revelar el estatus de VIH puede facilitar la provisión de apoyo a personas VIH+ y generar una mejor comunicación incluyendo la reducción de prácticas de riesgo entre parejas sexuales.


¿Quién lo dice?

1. Wolitski RJ, Parsons JT, Gómez CA, et al. Prevention with HIV-seropositive men who have sex with men: lessons from the Seropositive Urban Men’s Study and the Seropositive Urban Men’s Intervention Trial. Journal of AIDS. 2004;37:S101-109. 2. Galletly CL, Pinkerton SD. Conflicting messages: how criminal HIV disclosure laws undermine public health efforts to control the spread of HIV. AIDS and Behavior. 2006;10:451-461. 3. Duru OK, Collins RL, Ciccarone DH, et al. Correlates of sex without serostatus disclosure among a national probability sample of HIV patients. AIDS and Behavior. 2006;10:495-507. 4. Simoni JM, Pantalone D. Secrets and safety in the age of AIDS: does HIV disclosure lead to safer sex? Topics in HIV Medicine. 2004;12:109-118. 5. Parsons JT, Schrimshaw EW, Bimbi DS, et al. Consistent, inconsistent, and non-disclosure to casual sex partners among HIV-seropositive gay and bisexual men. AIDS. 2005;19:S87-S97. 6. Crepaz N, Marks G. Serostatus disclosure, sexual communication and safer sex in HIV-positive men. AIDS Care. 2003;15:379-387. 7. Klitzman R, Exner T, Correale J, et al. It’s not just what you say: Relationships of HIV dislosure and risk reduction among MSM in the post-HAART era. AIDS Care. 2007;19:749-756. 8. Parsons JT, VanOra J, Missildine W, et al. Positive and negative consequences of HIV disclosure among seropositive injection drug users. AIDS Education and Prevention. 2004;16:459-475. 9. Zea MC, Reisen CA, Poppen PJ, et al. Disclosure of HIV status and psychological well-being among Latino gay and bisexual men. AIDS and Behavior. 2005;9:15-26. 10. Stirratt MJ, Remien RH, Smith A, et al. The role of HIV serostatus disclosure in antiretroviral medication adherence. AIDS and Behavior. 2006;10:483-493. 11. Klitzman RL, Kirshenbaum SB, Dodge B, et al. Intricacies and inter-relationships between HIV disclosure and HAART: a qualitative study. AIDS Care. 2004;16:628-640. 12. Kalichman SC, DiMarco M, Austin J, et al. Stress, social support, and HIV-status disclosure to family and friends among HIV-positive men and women. Journal of Behavioral Medicine. 2003;26:315-332. 13. Cairns G. New directions in HIV prevention: serosorting and universal testing. IAPAC Monthly. February 2006:42-45. 14. MacKellar DA, Valleroy LA, Behel S, et al. Unintentional HIV exposures from young men who have sex with men who disclose being HIV-negative. AIDS. 2006;20:1637-1644. 15. Pilcher CD, Eron JJ, Galvin S, et al. Acute HIV revisited: new opportunities for treatment and prevention. Journal of Clinical Investigation. 2004;113:937-945. 16. The Healthy Living Project Team. Effects of a behavioral intervention to reduce risk of transmission among people living with HIV: the Healthy Living Project randomized controlled study. Journal of AIDS. 2006; 44:213-221. 17. Kalichman SC, Rompa D, Cage M, et al. Effectiveness of an intervention to reduce HIV transmission risks in HIV-positive people. American Journal of Preventive Medicine. 2001;21: 84-92. Program information 18. hivdisclosure.com, https://www.thewellproject.org/hiv-information/disclosure-and-hiv 


Preparado por Robert H. Remien y Mark Bradley HIV Center for Clinical & Behavioral Studies, NY State Psychiatric Institute y Columbia University Traducción: Rocky Schnaath Diciembre 2007. Hoja de Dato #64S

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Consejería y prueba de VIH

¿Cuál es el papel de la consejería y prueba en la prevención del VIH?

¿por qué es tan importante la C&P?

La consejería y prueba (C&P) del VIH es un componente importante en la gama de servicios de prevención y tratamiento del VIH. Ya que la visita para la C&P incluye una evaluación individual integral de riesgo, ésta ofrece la mejor oportunidad para remitir al cliente a otros servicios más intensivos. Por otra parte, la C&P es una de las entradas a los servicios de prevención y a otros servicios. La consejería breve y enfocada en el cliente que la C&P proporciona puede incrementar el uso de condones y evitar la propagación de las enfermedades de transmisión sexual (ETS).1 Conocer la condición de VIH, ya sea VIH- o VIH+, es clave para evitar la transmisión del VIH y para obtener consejería y atención médica. Se calcula que la cuarta parte de las personas VIH+ en los EE.UU. no saben que están infectadas.2 Una encuesta entre hombres jóvenes que tienen sexo con hombres (HSH) encontró que el 14% de los jóvenes negros HSH eran VIH+. El 93% de éstos desconocían estar infectados y el 71% afirmaron que era poco probable que fueran VIH+.3 Hace poco los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, siglas en inglés) anunciaron una iniciativa para expandir la C&P en EE.UU.4 Su plan estratégico del año 2005 pretende reducir en un 50% el número de personas que ignoran su condición de VIH.5 Si se cumple esta meta para el año 2010, se calcula que se prevendrán unas 130,000 nuevas infecciones de VIH, ahorrándose así más de $18 mil millones.6

¿cómo se realiza la C&P?

La C&P tiene tres componentes: 1) la evaluación de riesgos y consejería antes de obtener la muestra de sangre o bucal, 2) el análisis de la muestra y 3) la consejería y remisión a otros servicios a la entrega de los resultados.7 La C&P puede ser confidencial (el nombre de la persona se registra con el resultado) o anónima (el nombre no se registra con el resultado). Los servicios de C&P financiados con fondos públicos se realizan en centros de pruebas, clínicas y organizaciones comunitarias, programas de alcance comunitario, unidades móviles, clínicas de planificación familiar y de ETS y en departamentos de salud locales, entre otros lugares. Aunque los trabajadores de salud pública están capacitados para implementar los procedimientos de C&P, la mayoría de las pruebas del VIH en EE.UU. se realizan en consultorios médicos privados. Muchas personas prefieren hacerse la prueba del VIH como parte de un chequeo médico regular en lugar de ir a un centro de salud pública. Sin embargo, las pruebas de los consultorios privados no son anónimas y es posible que los pacientes no reciban la consejería o las remisiones adecuadas.8 Las pruebas del VIH también se efectúan en otros lugares como las salas de emergencia, las cárceles y prisiones, los centros de reclutamiento militar y en el Cuerpo de Trabajo. En EE.UU., la prueba es obligatoria para recibir algunos beneficios de seguro y médicos, así como para solicitar ciertos trabajos, ingresar a las fuerzas armadas, donar sangre o entrar al país como inmigrante.

¿qué tal las pruebas rápidas?

En los últimos 20 años el método general ha sido obtener una muestra por venipunción (sacar sangre). Desde hace 10 años, también se obtienen muestras de la mucosa bucal (OraSure) para analizar las células. Los resultados se envían a un laboratorio que realiza la prueba ELISA seguida por la Western Blot para confirmar un resultado inicialmente positivo. El tiempo de espera entre la toma de la muestra y la provisión de los resultados suele ser de una a dos semanas. Con este método, muchas personas no regresan para recoger sus resultados. En EE.UU., el 31% de las personas con pruebas VIH+ no vuelven por sus resultados.4 La prueba rápida por medio de una punción del dedo (OraQuick) ya está disponible. Este método entrega resultados en 20 minutos. Sin embargo, si la prueba resulta reactiva, el cliente recibirá un resultado preliminar positivo y deberá tomársele otra muestra confirmatoria (por venipunción o con OraSure) para realizar la prueba habitual (Western Blot) cuyos resultados tardarán 1-2 semanas. Los datos nacionales indican que el 95% de los clientes con un resultado preliminar VIH+ a la prueba rápida regresaron por sus resultados confirmatorios.9 Aunque la gente sigue teniendo la opción de las pruebas tradicionales, la prueba rápida cambiará la C&P. Ya que se necesita esperar 20 minutos para recibir los resultados, una vez que el consejero obtiene la muestra de sangre en la primera parte de la sesión, se dispone de un “público cautivo” para realizar la evaluación de riesgos y la consejería. Los consejeros mismos pueden efectuar la prueba de sangre, o en su defecto otro trabajador de salud puede hacer la punción y lectura los resultados. Debido a los resultados inmediatos, la consejería de la prueba rápida puede ser más intensa y enfocada en el cliente. Se espera que la prueba rápida produzca un incremento dramático en el número de personas que conocen sus resultados.

¿en qué consiste la buena C&P?

La buena C&P depende de consejeros con la preparación y la experiencia adecuadas. Los consejeros deben proteger la confidencialidad de los datos del cliente, obtener el consentimiento con conocimiento de causa antes de la prueba y proporcionar servicios de consejería eficaces y remisiones apropiadas. Es importante establecer vínculos con prestadores de servicios clave para remitir a los clientes a servicios adecuados a sus necesidades, prioridades, cultura, edad, orientación sexual e idioma. Los consejeros de C&P deben ser evaluados periódicamente para asegurar la calidad de sus servicios y deben recibir apoyo y capacitación constante.7 Para la prueba rápida, los consejeros necesitan otro tipo de capacitación, ya que también pueden actuar como técnicos de laboratorio. La prueba rápida requiere una temperatura estable, iluminación adecuada y una atención esmerada al detalle. Cabe señalar que la prueba rápida no equivale a la consejería rápida. Los consejeros necesitan colaborar de cerca con los clientes para formular un objetivo razonable respecto a la reducción de riesgos y asegurarse que realmente estén preparados para conocer sus resultados. Asimismo, es importante obtener otra muestra de sangre para confirmar todo resultado positivo.10

¿qué se está haciendo al respecto?

El Departamento de Salud Pública (DPH, siglas en inglés) de la Florida se propuso mejorar sus servicios de C&P y aumentar el número de personas que conocen su condición de VIH+. Los programas subvencionados por el gobierno estatal se enfocaron en ofrecer la prueba del VIH a personas de alto riesgo en las ONG, en las prisiones y cárceles, así como en programas de alcance comunitario. También utilizaron la OraSure fuera de los centros médicos. En el 2002, el DPH reportó una tasa de seropositividad del 2% para las muestras por venipunción y del 3.2% para las pruebas de OraSure. En las cárceles encontraron una tasa del 3.6% con OraSure. También ofrecieron servicios de consejería y remisión para parejas (PCRS, siglas en inglés). En el año 2002, el 80% de los clientes VIH+ dieron los nombres de sus parejas: el 64% de éstas fueron localizadas y recibieron consejería, y el 13% de las que se hicieron la prueba resultaron VIH+.11 En Minneapolis, MN, se ofreció la prueba rápida en organizaciones con clientela principalmente afroamericana en lugares como centros para dejar las drogas, refugios para desamparados, clínicas para adolescentes, grupos terapéuticos para agresores sexuales y residencias de transición. Casi todos los clientes (el 99.7%) recibieron los resultados de la prueba y servicios de consejería y el 95% indicaron que preferían la punción del dedo a la de la vena.12 El programa de SIDA/VIH de Wisconsin buscó incrementar el número de personas de alto riesgo que se hacían la prueba. Al principio de los años ‘90, las pruebas realizadas ascendieron anualmente de 6 mil a entre 20 y 30 mil. Al final de los ‘90, el programa cambió su filosofía de la educación pública a la búsqueda de casos. Los lugares subvencionados con fondos públicos se redujeron de 126 a los 55 que servían al mayor porcentaje de personas de alto riesgo y personas no caucásicas. En un año, la tasa de seroprevalencia disminuyó al .75%. Se registró una reducción del 42% en el número de personas de bajo riesgo que se hicieron la prueba y hubo incrementos de pruebas del 6% entre individuos de alto riesgo y del 18% entre personas no caucásicas.13

¿cuál es el futuro de la C&P?

A medida que se extiende el uso de la prueba rápida, se espera una disminución del número de personas que no regresan por sus resultados. La prueba rápida debe ser introducida cuidadosamente y gradualmente para que las organizaciones obtengan experiencia con el nuevo proceso y sus clientes lo vayan conociendo. Puede ser necesario hacer un mayor esfuerzo para remitir a los clientes a servicios eficaces. El cambio conductual es un proceso paulatino y difícil, y muchas personas realizan los cambios incrementalmente. Al remitir a los clientes a otros servicios y darles seguimiento, se puede ampliar considerablemente los efectos de la consejería inicial. Los métodos de capacitación y de control de calidad en la C&P tradicionalmente se han centrado en la consejería, por lo que las remisiones pueden ser el aspecto más débil y necesitado de mejoras. El simple incremento del número de personas enteradas sobre su condición VIH+ no disminuirá lo suficiente esta epidemia. Mientras que más personas en EE.UU. conocen su condición VIH, es imperativo disponer de más servicios de prevención, sociales y de tratamiento tanto para las personas VIH+ como para las VIH-. Además de las intervenciones primarias de prevención del VIH, estos servicios deben incluir el acceso a tratamiento de calidad para dejar las drogas y el alcohol, a servicios de vivienda y de empleo, a pruebas y tratamiento de las ETS, a programas de intercambio de jeringas, a servicios médicos de calidad así como al apoyo para apegarse al tratamiento que asegure el aprovechamiento eficaz de los medicamentos contra el SIDA.


¿quién lo dice?

1. Kamb ML, Fishbein M, Douglas JM,et al. Efficacy of risk-reduction counseling to prevent human immunodeficiency virus and sexually transmitted diseases. Journal of the American Medical Association. 1998;280:1161-1167. 2. Fleming P, Byers RH, Sweeney PA, et al. HIV prevalence in the United States, 2000. Presented at the 9th Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections, Seattle, WA; February 24-28, 2002. 3. Centers for Disease Control and Prevention. Unrecognized HIV infection, risk behaviors and perceptions of risk among young black men who have sex with men – six US cities, 1994-1998. Morbidity and Mortality Weekly Reports. 2002;33:733-736. 4. Centers for Disease Control and Prevention. Advancing HIV Prevention: New Strategies for a Changing Epidemic – US, 2003 . Morbidity and Mortality Weekly report. 2003:52;329-332. 5. Centers for Disease Control and Prevention. HIV Prevention Strategic Plan Through 2005. https://www.cdc.gov/nchhstp/strategicpriorities/default.htm  6. Holtgrave DR, Pinkerton SD. Economic implications of failure to reduce incident HIV infections by 50% by 2005 in the United States. Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes. 2003;33:171-174. 7. Centers for Disease Control and Prevention. Revised Guidelines for HIV Counseling, Testing, and Referral. Morbidity and Mortality Weekly Reports. 2001;50. 8. Haidet P, Stone DA, Taylor WC, et al. When the risk is low: primary care physicians’ counseling about HIV prevention. Patient Education and Counseling. 2002;46:21-29. 9. Kassler WJ, Dillon BA, Haley C, et al. On-site, rapid HIV testing with same-day results and counseling. AIDS. 1997;11:1045-1051. 10. Fournier J, Morris P. Speed bumps and roadblocks on the road to rapid testing: a look at the integration of HIV rapid testing in an agency and community. Presented at the US Conference on AIDS, New Orleans, LA, 2003. 11. Liberti T. Florida’s HIV counseling, testing and referral program. Presented at the US Conference on AIDS, New Orleans, LA, 2003. 12. Keenan PA. HIV outreach in the African American community using OraQuick rapid testing. Presented at the National HIV Prevention Conference, Atlanta, GA. 2003. 13. Stodola J. Restructuring Wisconsin’s HIV CTR program: targeting CTR services. Presented at the US Conference on AIDS, New Orleans, LA, 2003.


Preparado por Steven R. Truax, PhD, CA State Office of AIDS; Pam DeCarlo, CAPS Traducción Rocky Schnaath Enero 2005. Hoja Informativa 3SR

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Prevención Posexposición

¿Que es la prevención pos-exposición (PEP)?

¿por qué PEP ahora?

Aún no se descubre la cura del SIDA. La prevención continúa siendo la mejor forma de detener esta epidemia. La mejor forma de no contraer el VIH es evitando la exposición en primer lugar: abstinerse sexualmente, tener solo parejas sanas, hacer uso constante del condón, abstenerse de usar drogas inyectables y la esterilización constante del equipo de inyeción.1 Recientemente hemos aprendido mucho sobre el tratamiento del VIH y la progresión de la misma. El uso de los inhibidores de la Proteasa en combinación con otros medicamentos para tratar el VIH han sido altamente eficaces reduciendo los niveles de VIH en la sangre y restaurando la salud de muchos pacientes.2 Para aquellas personas que no están infectadas con el VIH y que se exponen a este virus, es posible que durante las primeras horas o días de haber estado expuestas estas medicinas de alto poder activo logren prevenir la infección con VIH. En un estudio a trabajadores del sector de salud quedó demostrado que el tratamiento con AZT después de haber estado en contacto con agujas expuestas a sangre infectada con VIH redujo las posibilidades de infección en un 81%.3,4 El estudio no fue diseñado para comprobar la eficacia del tratamiento con AZT después de haber estado expuesto lo cual presenta ciertas limitaciones. A partir de numerosas consultas, resultados de estudios, y otros datos el Centro de Prevención y Control de las Enfermedades (CDC por sus siglas en Inglés) se inclinó por recomendar la Prevención Pos-Exposición (PEP por sus siglas en Inglés) para algunos trabajadores del sector salud que accidentalmente han estado expuestos a fluidos corporales infectados con VIH. Si el PEP fue recomendado a trabajadores de la salud lo más lógico es que se tomen en consideración aquellas personas que han estado expuestas por medio del sexo, uso de drogas inyectables, especialmente siendo éstas son las formas más comunes de contraer la infección con VIH.

¿cuáles son los componentes del PEP?

Aún no existen recomendaciones federales que regulen el uso del PEP en personas que han estado expuestas al VIH por medio del sexo o uso de drogas inyectables, aunque el CDC actualmente estudia este caso. Actualmente, muchos doctores y clínicas a lo largo de la nación Estadounidense ofrecen el PEP en formas diversas.5 En la mayoría de los casos el PEP se aplica dentro de un período de 72 horas del posible contacto utilizando una o varias drogas anti-VIH. Este tratamiento dura un período de 4 a 6 semanas. Antes de implementar el PEP, es necesario determinar cautelosamente el nivel y la frecuencia con la que el paciente se expone al riesgo, al igual que el estado de la pareja del paciente con respecto al VIH. Los pacientes deberán ser informados sobre los posibles efectos negativos y la difícil tarea de cumplir con el medicamento a cabalidad, por lo tanto será necesario ayudarles a crear las estrategias para lograr el cumplimiento de las indicaciones del tratamiento. También pueden formar parte de un programa del PEP la notificación de la pareja del paciente. Una de las potenciales ventajas que ofrece PEP es la oportunidad de alcanzar y aconsejar personas con alto riesgo de contraer el VIH. Los programas PEP deben incluir un componente de consejería conductual que ayude a los pacientes a encontrar la forma de no exponerse al VIH en el futuro y a manejar el temor de la posible infeción. Incluir servicios de referencia a programas de prevención del VIH, de tratamiento por abuso de drogas, y salud mental y física puede contribuir a la resolución de ciertos factores de riesgo que son de vital importancia.6 Al tener relaciones sexuales sin protección no solo se está exponiendo al riesgo de infección con VIH, sino a otras ETS y a embarazos no planeados. Los programas PEP deben ofrecer pruebas de detección de embarazos y de ETS con su respectivo tratamiento. Está demostrado que las personas infectadas con algun ETS tienen de 2 a 5 veces mas probabilidad de infectarse con VIH que las personas sin ETS. El tratamiento de las ETS es una intervención exitosa para prevenir el VIH.7

¿funciona el PEP?

Nadie está seguro. La idea de prevenir la infección por medio de poderosas drogas anti-VIH hace sentido biologicamente hablando, aunque algunas personas opinan que el estudio del AZT y el personal de salud es inconcluso y que no se han realizado estudios del PEP en personas que han estado expuestas al VIH por uso de drogas inyectables o contacto sexual. La potencia de los nuevos drogas anti-VIH es sorprendente, y hasta que se demuestre lo contrario, razón demás para ofrecer el PEP después de haber estado expuesto a una enfermedad que puede ocasionar la muerte.8

¿cuáles son las desventajas?

Uno de los temores del PEP es que las personas retornen a la prácticas riesgosas si estos asumen que el PEP va a prevenir la infección. Hay evidencias de que los avances en el tratamiento del VIH, incluyendo el PEP, pueden ya estar aumentando el índice de sexo sin protección en los EEUU.9 Por ejemplo, las tasas de gonorrea en hombres que tienen sexo con otros hombres se han elevado por primera vez desde comienzos de los 1980′s.10 Otro de los temores es que el uso indebido de las terapias con PEP ocasione que las personas desarrollen un tipo de VIH más resistente a estas medicinas. Si la terapia no tiene éxito y la persona desarrolla este virus más resistente, es posible que los nuevos tratamientos no funcionen para esta persona. Esto no solo puede ocurrir con la terapia del PEP, sino que con cualquier otro tratamiento de combinación de terapias. Seguir este régimen puede ser a su vez complicado y prohibido por su costo. Las medicinas necesitan ser ingeridas a horas específicas y con mucha regularidad. Cerca de un tercio de los tarabajadores de salud que recibieron el PEP no pudieron cumplir con el el régimen por lo difícil que resulta seguirlo. Los efectos secundarios de estos medicamentos pueden ser severos y debilitantes y se desconocen los efectos a largo plazo. Una dosis tipica de cuatro semanas puede tener un costo de $600-1000 incluyendo el medicamento, pruebas de sangre y las visitas a la clínica. Recetar el PEP puede ser una decisión muy complicada para los doctores y debe hacerse de acuerdo a cada caso. Muchos opinan que un buen candidato para el PEP es aquella persona que haya estado expuesta al sexo sin protección o que haya compartido jeringas con una pareja VIH+. Sin embargo a muchas personas les preocupa que proveer repetidamente el PEP a personas que repiten conductas de alto riesgo puede dar licensia a las practicas riesgosas, o resultar en intoxicación por las medicinas.

¿qué programas existen?

San Francisco, CA recién implementó un proyecto para determinar que tan seguro y factible es el PEP. Este estudio ofrece consejería conductual intensiva, pruebas de detección del VIH y medicinas anti-VIH a personas que hayan estado expuestas al VIH dentro de un período de 72 horas. El proyecto no determinará la efectividad del PEP; determinará si los participantes cumplen o no con los tratamientos, si presentan efectos secundarios significantes y si estos cambian su comportamiento de alto riesgo después de haber estado expuesto.11 A nivel internacional, muchos países han implementado el PEP. En Francia, el Secretario de Salud anunció en Agosto de 1997 que el PEP estará a la disposición de todas aquellas personas que accidentalmente hayan estado expuestas al VIH por razón ocupacional, sexual o por inyección. En Londres, Inglaterra el PEP esta disponible a través de las clínicas y doctores privados. En Colombia Británica, Canadá el PEP está disponible en las salas de emergencia para aquellos pacientes que hayan estado posiblemente expuestos.

¿cómo puede ayudar el PEP?

El PEP puede ayudar a reforzar las labores de prevención al servir de puente entre la prevención y el tratamiento, similar a lo que hace la prevención de las ETS. Tradicionalmente la prevención de las ETS ha incluído educación, pruebas de detección, notificación de pareja y seguimiento. En San Francisco, uno de los programas del PEP está localizado en una clínica de ETS. Muchas personas han abogado por la integración del VIH y las ETS en labores de prevención. El PEP lleva ese rumbo. Nadie espera que el PEP sea 100% eficaz. Hasta hoy, dentro de lo que es prevención no existe un instrumento capaz de garantizar un 100% de efectividad ante cualquier condición médica así sea cáncer, embarazos o VIH. La mejor forma de prevención requiere “una miríada de intervenciones imperfectas de efectividad acumulativa.” Un programa de prevención completo, utiliza muchos elementos para proteger del VIH a la mayor cantidad de personas posible. PEP ofrece la oportunidad de ampliar la extensa gama de actividades de prevención, ampliando así la posibilidad de salvar vidas. ¿quién lo dice? 1. Centers for Disease Control and Prevention. Backgrounder: CDC-sponsored external consultants meeting on post-exposure therapy (PET) for non-occupational exposures to HIV. Fact sheet prepared by the CDC. July 1997. 2. Deeks SG, Smith M, Holodniy M, et al. HIV-1 protease inhibitors: a review for clinicians . Journal of the American Medical Association. 1997;277:145-153. 3. Centers for Disease Control and Prevention. Case-control study of HIV seroconversion in health-care workers after percutaneous exposures to HIV-infected blood-France, United Kingdom, and United States, January 1988-August 1994 . Morbidity and Mortality Weekly Report. 1995;44:929-933. 4. Cardo DM, Culver DH, Ciesielski CA, et al. A case-control study of HIV seroconversion in health care workers after percutaneous exposure . New England Journal of Medicine. 1997;337:1485-1490. 5. Zuger A. `Morning after’ treatment for AIDS. The New York Times. June 10, 1997. 6. Katz MH, Gerberding JL. Postexposure treatment of people exposed to the human immunodeficiency virus through sexual contact or injection-drug use . New England Journal of Medicine. 1997;336:1097-1100. 7. Wasserheit JN. Epidemiological synergy. Interrelationships between human immunodeficiency virus infection and other sexually transmitted diseases . Sexually Transmitted Diseases. 1992;19:61-77. 8. Henderson DK. Postexposure treatment of HIV-taking some risks for safety’s sake . New England Journals of Medicine. 1997;337:1542. 9. Dilley JW, Woods WJ, McFarland W. Are advances in treatment changing views about high-risk sex? (letter) . New England Journal of Medicine. 1997;337:501-502. 10. Centers for Disease Control and Prevention. Gonorrhea among men who have sex with men-selected sexually transmitted diseases clinics, 1993-1996 . Morbidity and Mortality Weekly Report. 1997;46:889-892. 11. Perlman D. Morning-after HIV experiment starts in SF. San Francisco Chronicle. October 14, 1997. 12. Cates W. Contraception, unintended pregnancies, and sexually transmitted diseases: why isn’t a simple solution possible? American Journal of Epidemiology. 1996;143:311-318 Preparado por Pamela DeCarlo* Thomas J. Coates, PhD*, Traducción Romy Benard Rodríguez* *CAPS Agosto 1998. Hoja Informativa 32S.